Radio General Electric

La revista “Mundo Uruguayo” 24 de agosto de 1922, anunciaba:
    “Se ha publicado en estos días la noticia de que la General Electric proyecta establecer en nuestra capital una estación trasmisora de telefonía sin hilos. La nueva es auspiciosa para nuestros adelantos locales, pues se podría disponer en el futuro, de este moderno sistema de comunicaciones tan popularizado ya en Norte América y en ensayos de éxito en la vecina capital.

    La General Electric de Nueva York, que es la fábrica más importante de aparatos de telefonía sin hilos, por intermedio de su sucursal en Montevideo divulgará esa conquista de la ciencia, para lo cual se propone instalar dentro de breve tiempo, una estación de trasmisión de largo alcance, lo mismo que en Buenos Aires, donde la estación que se proyecta construir tendrá no menos de 1.000 watts de capacidad y podrá extender sus ondas hasta esta capital.

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    Ha logrado asimismo la General Electric que se le envíe una partida de aparatos receptores, a fin de atender la demanda local que desde hace algunos meses se interesa por la telefonía sin hilos.

    La trascendencia del nuevo servicio no puede ser desconocida. Basta saber que en Norte América se ha establecido un servicio perfecto de trasmisión diario de programas variados y que se publican de antemano en todos los diarios, comprendiendo a ciertas horas de la mañana cotizaciones de Bolsa para los hombres de negocios; en las tardes, conciertos y conferencias; a las 7 de la noche, cantos y cuentos para niños y después óperas y conciertos.

    En nuestra capital gracias al esfuerzo que realiza la General Electric podremos brevemente, disfrutar de iguales placeres y comodidades, desde nuestras respectivas casas.”
De esta forma, los montevideanos se informaban acerca de lo que sería la instalación de la primera emisora radiotelefónica destinada al público en general, y por tanto del comienzo del proceso fundacional de la radiodifusión uruguaya.

A decir de don Emilio Elena, por entonces Secretario administrativo de la compañía estadounidense General Electric: “Había que darle pasto a los receptores…”

Elena recordaba tiempo después en entrevista hecha por Rubén Castillo en su libro “Silencio, estamos en el aire” , como fue aquel comienzo de la emisora que recibiera de la Dirección de Telegrafía sin hilos el indicativo de CWOS:


    Fue a mediados de 1922 cuando se logró una entrega de aparatos receptores de Estados Unidos.

    El ingeniero Altamirano que era gerente de la compañía en aquella época y a quien sucedí después que se fue para los Estados Unidos. Él era un gran entusiasta y su nombre debería figurar como uno de los auténticos pioneros, por más que la actuación de este mexicano fue corta. Pero con gran coraje, con gran espíritu, con gran visión y con gran riesgo se trajo una cantidad importante de receptores de radio que eran carísimos, una audacia. Estábamos en Uruguay y Ciudadela, recién la compañía General Electric iniciaba sus actividades en algo que no fuera estrictamente material eléctrico y empezaba a interesarse, en lo que era electricidad para el hogar y la radio fue uno de los primeros.

    Trajimos una cantidad de aparatos, entre los cuales uno de galena, exclusivamente galena que sólo se podía oír con teléfono, pero ya tenía elementos de sintonización. Se consiguió un trasmisor de 20 watts que hubo que traerlo de Buenos Aires y con el trasmisor vino un señor Ingunsa a indicarnos cómo instalarlo y ponerlo en marcha. Era un trasmisor de 2 válvulas osciladoras, de 5 watts cada una y dos válvulas moduladoras también de 5 watts y no había preamplificación alguna, de manera que usted entraba directamente del micrófono a los circuitos moduladores.

    En aquel momento trasmitíamos como Radio General Electric.